
Sólo dos inconvenientes: Puede que la energía que ahorremos sea igual a la que gastamos cuando nos ponemos de pie en la bici, pero, aún así, resulta más cómodo. También puede suceder que la bici, al perder nuestro peso, también pierda masa inercial, y no gane empuje.
De todas maneras yo he vuelto todo el camino poniendo a prueba mi teoría, que se me ocurrió cuando volvía en mi bicicleta a la ciudad desde el Hospital Universitario, donde acababan de hacerme un electrocardiograma, que pidiera el especialista.
Yo creo que los médicos han leído el blog. Y se habrán preguntado: ”Cómo es posible que tanto estupor, tanto ardor, tanto clamor, y tantas gaitas –como yo presumía llevar en mi corazón en los versos que escribí en la Cantiga de Amigo– quepan en un solo órgano. No es posible, ni natural”. Y de ahí que se hayan preocupado y me mandasen hacer el electro.
Cuando le llevo los resultados al especialista los mira circunspecto, frunce la mirada, y deja pasar el tiempo. Parece que piensa: “...mmm. Estupor, puede. Pero tanto clamor, no veo. No figura”. Yo le pregunto si está todo bien. Él me responde con un escueto: “Sí”. Pero yo no sé si ha querido decir: ”No mentías, tienes todo eso” o “Teníamos razón nosotros. Esta vacío...”
Cuando le llevo los resultados al especialista los mira circunspecto, frunce la mirada, y deja pasar el tiempo. Parece que piensa: “...mmm. Estupor, puede. Pero tanto clamor, no veo. No figura”. Yo le pregunto si está todo bien. Él me responde con un escueto: “Sí”. Pero yo no sé si ha querido decir: ”No mentías, tienes todo eso” o “Teníamos razón nosotros. Esta vacío...”
3 comentarios:
Tanto si está vacío como lleno a reventar, me alegro de que todo progrese adecuadamente, por lo que se extrae de ese escueto "Sí"..*
Está perfectamente para soportar la operación. Temían, estos pinches carniceros, que tan repleto de cosas no aguantase la anestesia. Y lo que no soporta es imaginarselos a ellos profanando mi precioso cuerpecito.
Pero esto, ellos, con todos sus aparatos, no lo saben medir. Sólo saben de cosas que sangran, no van más allá.
Todo esto debe ser lo contrario a un cataclismo
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